EL SUPER PODER DE LA MUJER

HEROINAS QUE MARCARON LA HISTORIA Y SIGUEN EVOLUCIONANDO

Desde tiempos remotos, encontramos el papel heroico de la mujer. En la Antigua Grecia, por ejemplo, las diosas personificaban estos modelos de conducta convirtiéndose en pautas de discernimiento y de comportamiento. Atenea, Penélope, Nike, Metis, Artemisa, Nix o Deméter; todas mujeres con vocación salvadora que utilizaban sus virtudes o poderes para establecer orden, civilización y sabiduría.

Los orígenes y la evolución de las súper mujeres, se remontan a la década de 1940, cuando la mayoría de los héroes eran hombres. Eran los días de la Segunda Guerra Mundial y una superheroína era la necesidad del momento. Las mujeres eran únicamente representadas como amas de casa, secretarias, damiselas en peligro o piezas de un romance; cuando fueron ellas quienes apoyaron constantemente a los hombres en la guerra y al mismo tiempo quienes se ocuparon de las cosas en el hogar. 

En 1941, el psicólogo William Moulton Marston creyó en la necesidad de un modelo de mujer liberada, poderosa y moderna; una agente del feminismo. De esta forma nace “Wonder Woman”. Quien se vale por sí misma, es de carácter sólido, puede realizar todas las tareas como los hombres y sobre todo, sin una dependencia de éste para salvar al mundo. Su gran obra, rompió el molde de la línea de DC Comics -entonces dominada por hombres- y asumió el primer rol protagónico femenino. Ella también es la primera mujer con el propósito de difundir y practicar una igualdad real entre hombres y mujeres. 

Asimismo, en los años 60 con el ‘Movimiento de Liberación de la Mujer’, las chicas de la década luchaban por la igualdad de derechos y querían romper las cadenas de una sociedad dominada por hombres. Por estos motivos, las mujeres debían tener su misma representación; y los cómics, la televisión y las películas, no fueron la excepción.

Aventuras inspiradoras como las de Batwoman, Promethea o la Capitana Marvel, nacieron a partir de una conciencia por el feminismo, sometiendo sus personajes a un despertar revolucionador. Las superheroínas toman protagonismo y ya no desempeñan el rol que al hombre le gustaría tener en una súper mujer: sumisa o amante. 

Más adelante surgen personajes como Spider Gwen, Lobezna o Thor, diosa del trueno, quienes renuevan el sentido para la superheroína con el gender bending (cambio de género). 

Por otra parte, en la historia -como en nuestra naturaleza propia de humanos- no sólo hay superheroínas, sino también supervillanas. Un  ejemplo de ello lo encontramos en Gatubela, Poison Ivy, Killer Frost, Harley Quinn, entre otras. Sin embargo, la cultura revisionista actual da un contexto para comprender que se puede contraponer el papel heroico del villano; y exige volver a contar historias conocidas pero desde otro punto de vista. 

Nos presenta a nuevas superheroínas: mujeres incomprendidas y mal interpretadas de la historia, cuya vida fue contada o silenciada por otros. Es el caso de la joven Cruella, soñadora, creativa y feminista que reclama a una mujer que se popularizó en tiempos de misoginia perversa, o a la bruja Maléfica quien silenció la tortura de un viejo amor que sería el culpable de cortarle sus alas -en todos los sentidos literales posibles- pues antes que villana, era una mujer traumatizada.

Lo cierto es que todas estas historias al final del día reflejan el papel de la mujer en cada momento de la historia, la sociedad y su evolución constante. En la cultura, en la política y en la sociedad; las heroínas y superheroínas cumplen con una función muy importante: inspirar a su gente y a su tiempo.

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