THE MEXICAN WAY OF LIFE

LA INTEGRACIÓN A LA VISTA

Podría haber escrito acerca de la aportación del luchador social mexicoamericano César Chávez, en los campos agrícolas de EUA. También era tentador escribir del fenómeno fílmico “Pachuco”, tanto de este lado con Tintán, como de aquel en “Zoot Suit” (1981). No menos importante fue Ritchie Valens en la construcción de una sola cultura, que fue creciendo en ambos lados de la frontera. El Rey, Elvis Presley tuvo sus coqueteos con lo mexicano, en algunas películas. 

Esta construcción cultural desde Hollywood también impuso durante décadas estereotipos para exaltar su hegemonía urbana, contra un México campirano, que por cierto iba muriendo. Pero llegó el TLC y su convicción para ambos lados, que nos tendríamos que integrar, les gustara y nos gustara, sí o no. Así en los años 90, esos estereotipos fueron rompiéndose poco a poco, mostrandose en las clases medias urbanas en Guadalajara, Monterrey o la Ciudad de México. 

Pero desde antes, a finales de los años 60, las clases medias del centro fueron construyendo una integración bajo sus términos. En las primarias públicas y privadas hubo clases de inglés. El Canal 5 de televisión trajo las series que estaban de moda allá, y las radiodifusoras de música en inglés surgieron en México (La Pantera, Radio Universal, Stereo Rey, etc.) con el Rock como estandarte y hasta abrieron famosas tiendas de discos. 

Aunque el consumo del resto del país equilibraba el mercado cultural (el Canal 2 y sus telenovelas, los Ángeles Negros y la Sonora Santanera, Valentín Trujillo y El Santo en el cine, etc.) quedaron sembrados grandes sectores mexicanos anglófilos. 

Si bien, aquí están las huellas visibles de la invasión en 1847, como el Castillo de Chapultepec y el monumento a los Niños Héroes, también hay conciencia de que California y Texas son los dos Estados más ricos de EUA, pero ahí están Tamaulipas, Sonora, Chihuahua, etc., como muestra de lo que hubieran sido como estados mexicanos. 

También ha sido aquí, el centro, la cuna del antiimperialismo yanqui, de apoyo a Cuba, al Ché Guevara, a la Revolución Sandinista y a otras causas de las venas abiertas latinoamericanas. Pero esa misma “izquierda” generada en escuelas públicas, se extingue solita cuando por “mejorar”, mete a sus hijos a escuelas privadas, haciéndolos neoliberales emprendedores, altos ejecutivos y promotores del sistema capitalista que sus padres combatían. De risa loca. 

Seguramente la reciente inclusión de actores mexicanos en Hollywood también fue importante para que aquella sociedad fuera descubriendo a los “whitemexicans”; lo cual  aunado a la dinámica y la curiosidad de las redes sociales, mostró que también aquí los jóvenes siguen rutinas muy parecidas a las suyas; que de igual estudian medio día, llegan a su casa, ven redes sociales, son fans de algún artista musical, etc. Mejor aún, como aquí estudian el idioma inglés, se pueden comunicar con ellos. Y lo están haciendo. 

Aunque el Departamento de Estado haga recomendaciones a sus ciudadanos de no venir a muchas partes de México, no estoy muy seguro de que esos viajeros atiendan o conozcan, o les lleguen (ni sé por qué medio) esas advertencias; porque ha aumentado la tendencia a considerar las ventajas de vivir en México; ya no sólo para retirados o veteranos militares, como sucedía antes. 

Apenas son un poco más de 3 millones los estadounidenses que han migrado de su país a México (poco menos del 1% de su población); pero somos por mucho su principal destino, con el 24% de su preferencia (762 mil 290). Si bien destacan entidades preferidas como San Miguel de Allende, Chapala, Ensenada y Vallarta, esta pandemia trajo a tele-trabajadores a la Ciudad de México y a toda la costa de Quintana Roo, entre los nuevos destinos, para hacer envejecer los huesos.

Pero volvamos a las tendencias de las nuevas generaciones urbanas mexicanas, que además viven pegadas a los dispositivos; y que el idioma inglés es parte de su comunicación normal. Si tienen un comportamiento laboral y económico que les permite tener un acceso fácil a ese mercado, a sus empresas y a una visa de turista; tal vez, con un poco de talento en cualquier cosa que hagan, sería suficiente para continuar su trayectoria allá, en lo laboral o lo familiar. ¿Así o más integrados estamos los mexicanos, los norteamericanos y en el ínter, los mexicoamericanos?

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